Cómo administrar el dinero

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En este artículo explicamos una forma fácil de administrar el dinero, para aplicar desde hoy y para siempre, sin importar cuanto tengas ni cuanto ganes.

¿Qué es administrar?

El término administrar hace referencia a organizar, planificar, ordenar con un fin y hacia una dirección.

¿Por qué administrar el dinero?

Administrar bien el dinero, nos hará bajar el nivel de stress, ya que no tendremos tantas deudas y jugará a favor de nuestra de nuestras finanzas personales, aumentando nuestra libertad financiera y haciendo que no dependamos de nadie.

Crear el hábito de administrar el dinero, es más importante que la cantidad de dinero que tengas. Administrando bien el dinero, tendrás más dinero, no a la inversa.

Tener mayores ingresos no es sinónimo de una mejor calidad de vida, ya que a medida que aumenta la edad, aumentan los ingresos, pero también aumentan los gastos. Es la planificación de ingresos y gastos lo que hará que podamos disfrutar de una mejor calidad de vida en el presente y para el futuro.

Cómo administrar mi dinero

Este es un método muy recomendado y efectivo para adquirir el hábito del ahorro:

Creamos cuatro cajas: puede ser en el banco, en un chanchito, lo que te resulte más práctico dependiendo de la cantidad de dinero que tengas. Esto lo hacemos cada vez que tenemos un ingreso, cuanto más jóvenes empecemos a organizarnos y manejar el dinero mejor.

En cada una de ellas depositamos un porcentaje del dinero recibido. Este porcentaje puede variar, dependiendo de la persona, su edad, su situación económica, de la región en donde vive, etc. También vamos a poder modificar estos porcentajes cuantas veces queramos, pero NUNCA dejaremos de destinar aunque sea poco, una parte para cada uno de los ítems. Solo así lograremos adquirir el hábito de administrar el dinero.

Un 10% para inversiones futuras.

Este será el dinero que pueda hacer crecer nuestra libertad financiera. Es importante contar con este dinero para las oportunidades de inversión que podamos llegar a tener, creando así ingresos pasivos que trabajen para nosotros. En un caso extremo podremos utilizar este dinero ahorrado para una emergencia.

Un 20% para la educación.

La educación nunca termina, siempre estamos en continuo aprendizaje, ya sea realizando un curso, adquiriendo un libro o asistiendo a un seminario. También es importante la inversión que puedas hacer en tu educación financiera, sobretodo porque esto no se enseña en nuestros años de escuela.

Un 60% para necesidades básicas.

Este porcentaje puede ser mayor o menor dependiendo de la etapa de la vida en la que nos encontremos. Si tenemos una familia, los gastos serán mayores, ya que sumaremos a la compra de bienes esenciales, la educación de nuestros hijos, los gastos de la casa, los seguros, los impuestos, etc.

Un 10% de libre elección.

Este porcentaje lo dejamos a tu libre elección, puede ser para viajar, para comprar algo que te guste, etc. Algunas personas destinan este 10% o un porcentaje menor, a realizar donaciones a entidades benéficas o alguna buena causa.


Estos porcentajes se pueden modificar dependiendo de nuestras necesidades, pero siempre recordando que, es importante planificar y ser disciplinado con el dinero, para mantener el balance entre ingresos (sueldo, renta, etc) y egresos (gastos). Muchas veces adquirimos bienes innecesarios, para encajar en un grupo social o simplemente para comprarlo porque está de moda. Esto atenta contra la administración del dinero y en definitiva nos hace menos libres.


Evelyn Lorena Muriel
Contadora Pública


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